La música clásica y el flamenco intercambiaron ayer en Badajoz sus lugares emblemáticos de referencia. La Orquesta de Extremadura ofreció un concierto en la Plaza Alta y el Palacio de Congresos Manuel Rojas acogió la IX edición del Festival Porrina de Badajoz. El evento contó en esta ocasión con la participación de algunos de los descendientes del carismático cantaor pacense.