Daniel Portal Gordillo no cumple el perfil del típico amigo que tiene que dar tres vueltas a la manzana antes de encontrar el coche a la salida de un bar de copas. Él <A href='http://www.hoy.es/v/20100314/deportes/mas-deporte/tierra-hostil-20100314.html' target='_blank'>sabe orientarse como nadie</A> porque practica un deporte que tiene como prohibición absoluta perderse. Es la orientación, una afición convertida en deporte en la que los atletas se ayudan de un mapa y una brújula para no despistarse. El escenario no es un balneario para ancianos ni un paseo marítimo asfixiado por los hoteles, sino un terreno muy hostil, en ocasiones bajo condiciones climatológicas adversas y naturaleza salvaje a cada metro recorrido. Hasta tal punto que en la sierra madrileña cruzó su camino con el de un jabalí. El que pase por las balizas en el menor tiempo posible: gana. Quien se pierda: pierde.