¿Qué ocurrió el 28 de julio en la unidad de contención del Marcelo Nessi? Ésa es la pregunta que se hacen los padres de un joven de 19 años ingresado desde hace más de un año en el único centro de reforma para menores delincuentes existente en la región. Según les contó el interno, que cumple pena por delitos cometidos cuando no había cumplido los 18, varios vigilantes de seguridad le propinaron aquella mañana una paliza brutal; según dijo la Junta de Extremadura tres semanas después, esos guardias jurados se limitaron a reducirlo utilizando «medidas legales».