Los toxicómanos de Badajoz siguen alojándose en diferentes enclaves del interior de la Alcazaba. Tres son los emplazamientos que han ocupado a modo de morada particular intentando pasar desapercibidos ante los viandantes. Sin embargo, los espacios ocupados presentan una imagen que deja en evidencia la función que en estos momentos desempeñan. Sobre todo cuando la coincidencia hace que el visitante se tope con alguno de los 'inquilinos'.